Condenado por delito de odio: seis meses de cárcel por acosar, insultar y grabar a una mujer trans en Valencia

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Un nuevo fallo judicial vuelve a poner en evidencia la violencia que enfrenta la comunidad trans en el espacio público. La Audiencia Provincial de Valencia condenó a seis meses de cárcel a un joven por perseguir, insultar y grabar a una mujer trans en un parque del barrio de Patraix, en un ataque motivado exclusivamente por su identidad de género.

El condenado formaba parte de una pandilla juvenil integrada por varios menores de edad, algunos de los cuales ya cumplen medidas de libertad vigilada por delitos relacionados con los hechos.

Los hechos ocurrieron en junio de 2022, cuando la víctima, que se encontraba en proceso de transición de masculino a femenino, fue abordada por el grupo. Según quedó probado en la causa, el joven —que tenía 18 años recién cumplidos— y otros integrantes de la pandilla comenzaron a insultarla, perseguirla de manera amenazante y grabarla con sus teléfonos móviles, mientras se burlaban de ella.

Entre las expresiones que tuvo que escuchar la víctima se encontraban frases como: ¡Tetas de silicona, ven pa acá¡, pronunciadas mientras intentaba huir del grupo.

La agresión no solo fue verbal y psicológica, sino que incluyó la exposición pública y la grabación de los hechos, lo que profundizó el daño sufrido.

Inicialmente, el acusado se enfrentaba a una pena de dos años de prisión, pero su arrepentimiento y pedido de disculpas ante el tribunal redujeron la condena a seis meses de cárcel.

Al no superar los dos años de pena y no contar con antecedentes penales computables, la Audiencia resolvió suspender la ejecución de la prisión, bajo las siguientes condiciones:

– No cometer ningún delito durante dos años
– Pagar 1.000 euros de indemnización a la víctima por daños morales
– Abonar una multa de 720 euros

Durante el juicio, el joven reconoció los hechos y expresó: «Lo siento, no tenía que haberme comportado así, he aprendido la lección».

La fiscal especializada en delitos de odio, Susana Gisbert, subrayó que el acusado actuó de forma «cobarde, aprovechándose de la desproporción de fuerzas que les confería el número de atacantes».

La sentencia destaca que los insultos reiterados, el tono despectivo, la persecución, la grabación y la humillación pública generaron en la víctima un profundo sentimiento de miedo, inseguridad y vulneración de su dignidad como persona.

Este caso es un recordatorio doloroso pero necesario: la transfobia sigue siendo una realidad, incluso en espacios cotidianos como un parque.
Visibilizar estas condenas es fundamental para dejar en claro que el odio no es una opinión y tiene consecuencias penales.

Desde la comunidad LGBT+, la exigencia sigue siendo clara: más educación, más protección y tolerancia cero frente a la violencia transfóbica.

Fabian S.
Fabian S.
CEO y fundador de cordobagay.com. Me interesa todo lo relacionado a recursos humanos, el turismo y el marketing digital. Soy Consultor de Social Media con experiencia en diversas plataformas de comunicación digital. Consultor / asesor en proyectos apuntados al segmento LGTBIQA+

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