Steven Spielberg volvió a los cines y, según las primeras críticas, volvió con todo. El día de la revelación ya se posiciona como uno de los mejores trabajos del director en años, y uno de los nombres que más está dando que hablar es el de su protagonista: Josh O’Connor.
¿No lo ubican? Permítannos presentarlo como se merece.

Josh O’Connor nació el 20 de mayo de 1990 en Cheltenham, Reino Unido. Estudió en la Bristol Old Vic Theatre School y durante varios años hizo lo que hace cualquier actor joven en Gran Bretaña: teatro, papeles chicos, esperar su momento.
El momento llegó en 2017.

God’s Own Country —Tierra de Dios en castellano— es una película de romanticismo gay ambientada en los páramos del norte de Inglaterra. O’Connor interpreta a Johnny, el hijo de un granjero que carga con la soledad del campo, el alcohol y encuentros fugaces con otros hombres. Hasta que llega Gheorghe, interpretado por Alec Secareanu, y todo cambia.


La película fue un golpe. Cruda, honesta, sin los adornos con los que el cine suele tratar las historias de amor entre hombres. O’Connor se entregó al rol sin reservas —incluyendo escenas de desnudez que él mismo ha defendido como necesarias para la historia— y el resultado fue una actuación que le abrió todas las puertas.



Para la comunidad LGBT+, God’s Own Country tiene un lugar especial. Es ese tipo de película que no necesita que nadie la explique.


En 2020, Netflix lanzó la cuarta temporada de The Crown y O’Connor ya era el Príncipe Carlos desde la tercera. Esa temporada es recordada especialmente por retratar la relación entre Carlos y Diana —con Emma Corrin debutando como la princesa— de una manera que incomodó a mucha gente y que por eso mismo funcionó tan bien. Incómoda, tensa, sin héroes claros.
O’Connor se llevó el Emmy y el Globo de Oro por ese trabajo. No fue sorpresa para quienes lo venían siguiendo desde God’s Own Country.
¿No viste la película ‘Tierra de Dios’? , mírala aquí

Después de The Crown, sumó la película Mothering Sunday y siguió construyendo una carrera que mezcla proyectos de autor con producciones de mayor escala. Ahora llega El día de la revelación de Spielberg como Daniel, y las críticas sugieren que este puede ser su momento más grande hasta ahora.
Un actor que empezó contando una historia de amor gay en los páramos ingleses y que hoy trabaja con uno de los directores más importantes de la historia del cine. No está mal. Tampoco esta mal que nos haya mostrado cada centímetro de su mejor talento

