La Casita Trans fue seleccionada en la quinta convocatoria del programa de la Municipalidad de Córdoba. El proyecto propone avanzar en la construcción de un espacio propio, pensado colectivamente para acompañar las distintas etapas de la vida de las personas trans.
La noticia representa un nuevo paso para La Casita Trans, una organización que busca construir mucho más que una vivienda: un lugar de encuentro, cuidado, cultura y participación comunitaria para las identidades trans de Córdoba, Argentina.
Una casa pensada desde las propias vivencias trans
El proyecto “Un abrazo grande como una casa” fue elegido en la quinta convocatoria de Ciudad Activa, un programa municipal que acompaña y financia iniciativas de organizaciones de la sociedad civil con impacto social, ambiental, económico, educativo y cultural.
La propuesta de La Casita Trans pone el foco en la construcción colectiva de su futuro espacio. La idea es definir cómo será cada ambiente, qué necesidades deberá atender y de qué manera podrá acompañar a las personas trans en las distintas etapas de sus vidas: desde la niñez y la juventud hasta la adultez y la vejez.
El proceso se desarrolla de manera participativa, con la intención de que las voces y experiencias de quienes integran la comunidad sean protagonistas de cada decisión. Para avanzar en esta tarea, la asociación cuenta con el acompañamiento de las arquitectas Virginia Durigon y Morena Aguirre Moro, profesionales vinculadas al colectivo, que aportan sus conocimientos al diseño de esta iniciativa.
Construir un hogar también es construir derechos
Detrás de los planos, las medidas y las decisiones arquitectónicas hay una necesidad que va mucho más allá de lo material: contar con un lugar seguro, propio y afectuoso.
Desde La Casita Trans plantean que pensar una casa, un barrio o una ciudad más amable para la población trans requiere escuchar a sus protagonistas sin restricciones ni miedo. Son las propias experiencias de exclusión, desprotección e intemperie las que permiten reconocer qué espacios hacen falta y qué condiciones son necesarias para vivir con dignidad.
El objetivo es avanzar hacia un espacio cultural integral, abierto a la construcción comunitaria y capaz de generar oportunidades de encuentro, aprendizaje y acompañamiento.
Talleres, debates, reflexiones, comidas compartidas, juegos, mates y reuniones forman parte de este camino. Son instancias en las que el proyecto comienza a tomar forma mucho antes de que la casa esté terminada.
Ciudad Activa: apoyo a proyectos comunitarios
La quinta edición de Ciudad Activa seleccionó 61 proyectos, con una inversión total anunciada de $625.838.640, según la información difundida sobre esta convocatoria. El programa municipal busca fortalecer iniciativas locales a través del Fondo Solidario de la Tarjeta Activa.
En ese marco, la selección de La Casita Trans permite impulsar una propuesta que vincula la planificación de un espacio físico con la participación social y el reconocimiento de las necesidades de la comunidad trans.
Para la asociación, este proceso tiene un valor que excede la construcción edilicia: significa imaginar colectivamente un futuro con mejores condiciones materiales de vida.
“Nos merecemos una casa, un hogar, un abrazo grande como una casa”, expresan desde la organización, con una consigna que resume el sentido de la iniciativa.
Porque tener un techo también es tener un lugar donde encontrarse, sentirse parte y construir proyectos de vida. Y porque las vidas trans merecen espacios donde vivir con seguridad, afecto y derechos.

