Desde ATTTA Córdoba y el Centro de Contención Trans despidieron con dolor e indignación a Luciana Centeno, una de las militantes históricas de la organización en la provincia, y salieron a exigir que se investigue a fondo lo que rodeó su muerte, ocurrida en Jesús María.
Pía Ávila, titular de ATTTA Córdoba, contó en diálogo con Noticias Jesús María que Luciana atravesaba una situación de extrema vulnerabilidad: problemas de salud mental, consumos problemáticos y períodos en situación de calle, sin una red de contención que la sostuviera. Horas antes de su muerte, un episodio que protagonizó en la vía pública fue filmado y viralizado en redes y medios, lo que derivó en burlas, discriminación y memes sobre su imagen.

“A Luciana la han atravesado muchísimas cosas: del desprecio de la familia, el abandono, tener que estar en situación de calle con problemáticas de consumo, sola. Entonces se hace muy difícil entender por qué se quitó la vida, o por qué la mataron, porque es una hipótesis que tenemos desde nuestra organización”, planteó Ávila, quien además cuestionó el accionar de la Justicia, la Policía y el sistema de salud en torno al caso, incluyendo cómo fue posible que, estando detenida, Luciana lograra escaparse.
Un pedido de justicia con demandas concretas
Desde ATTTA Córdoba y el Centro de Contención Trans plantearon un reclamo con tres ejes centrales: una investigación exhaustiva y sin sesgos desde el primer momento, la activación urgente y efectiva de los protocolos de salud mental frente a situaciones de vulnerabilidad crítica, y que se reconozca la responsabilidad tanto del Estado —por su ausencia estructural— como de quienes, según denuncian, abusaron de la situación de Luciana, incluida su propia familia, que la excluyó de su hogar y la dejó desamparada.
Las organizaciones remarcaron que acompañaron a Luciana con los recursos disponibles, pero que ese esfuerzo comunitario no alcanza si falta la red fundamental: sin Estado y sin familia, sostienen, no es posible salvar vidas.
Una militante histórica, más allá del dolor
Ávila pidió no reducir a Luciana a las circunstancias de su muerte. La recordó como una de las pioneras de ATTTA en Córdoba, con una trayectoria de militancia y proyectos propios, entre ellos una agencia de modelos que encabezó. “Yo quiero recordarla con folklore, con sonrisa”, dijo la dirigente.

Un clima de violencia que preocupa a la comunidad
Ávila también advirtió sobre lo que percibe como un crecimiento de los discursos de odio hacia la comunidad trans, y cuestionó en ese marco las expresiones públicas del presidente Javier Milei. “Cualquier persona está corriendo riesgo; mataron a tres compañeras trans en 48 horas en el país, ahora el caso de Luciana, ¿qué más tiene que pasar?”, planteó.
La dirigente también apuntó contra la cobertura mediática que expuso y ridiculizó a Luciana mientras atravesaba un momento de desborde: “No era ella, tenía un grave problema de salud mental. Estaba bajo consumo —y no estoy justificando nada— pero sí sé que, lamentablemente, para tapar tanto dolor que tenemos en nuestra alma, tenemos que recurrir a drogas. Basta de mentirnos”.
Desde ATTTA anticiparon que van a utilizar todas las herramientas disponibles para exigir el esclarecimiento del caso, y plantearon además la necesidad de avanzar en una legislación que sancione la exposición, el hostigamiento y la violencia hacia personas en situación de vulnerabilidad.



