“Ya no sabemos qué hacer para que cojan”: Tulipán admite una crisis y apunta a la falta de deseo

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Hay comunicados empresariales que hablan de balances, mercados y proyecciones. Y después está Tulipán. La marca argentina de preservativos y productos de bienestar sexual decidió anunciar su situación de una manera bastante menos corporativa: “Ya no sabemos qué hacer para que cojan”.

La frase, escrita como si se tratara de un comunicado oficial, se convirtió rápidamente en el centro de una campaña que pone sobre la mesa un tema bastante más amplio que la venta de preservativos: ¿la gente está teniendo menos sexo?

Tulipán sostiene que sí y definió la situación como una “crisis del deseo”. La afirmación forma parte de su estrategia de comunicación y aparece vinculada a la fuerte caída que atraviesa el negocio de la compañía.

Casi 40 años fabricando “excusas” para coger

El planteo tiene una cuota evidente de humor. La empresa recuerda que lleva casi cuatro décadas desarrollando preservativos, geles íntimos y otros productos vinculados al bienestar sexual. Pero, según su propio mensaje, hay algo contra lo que toda esa innovación tiene un límite:las ganas.

“Durante todo este tiempo trabajamos para mejorar la experiencia sexual con nuevos preservativos, geles íntimos y sextoys. Pero hoy existe una variable que ningún laboratorio puede controlar: sus ganas”, sostiene Tulipán.

La campaña construye así una paradoja bastante efectiva: una empresa puede fabricar preservativos cada vez más variados, desarrollar lubricantes, sumar juguetes y pensar nuevas formas de mejorar la experiencia sexual.Pero no puede fabricar el deseo.

Más información sobre sexo, ¿menos sexo?

Uno de los puntos centrales del mensaje apunta especialmente a las nuevas generaciones. Tulipán plantea que nunca hubo tanta información, herramientas y recursos disponibles alrededor de la sexualidad y, sin embargo, eso no necesariamente se estaría traduciendo en una mayor frecuencia de encuentros íntimos.

La marca también introduce otra paradoja: entre quienes sí tienen relaciones sexuales, todavía existen conductas vinculadas con la falta de prevención. Es decir, el problema que plantea la campaña tiene dos caras: menos encuentros y, al mismo tiempo, personas que no necesariamente se cuidan cuando esos encuentros ocurren.

¿La crisis es sexual o económica?

Detrás del chiste hay una situación comercial concreta. Kopelco, la empresa fabricante de Tulipán, redujo durante marzo de 2026 su plantilla de 355 a 135 trabajadores, una reducción de alrededor del 62%. La compañía había comunicado una fuerte caída del consumo que afectaba a diferentes segmentos de su actividad.

Por eso, el provocador comunicado de Tulipán también funciona como una manera de hablar de sus propias ventas. La empresa asegura estar atravesando la mayor caída de ventas de su historia y advierte que se encuentra evaluando cómo continuar.

Así, la “crisis del deseo” puede leerse en dos niveles: como el concepto creativo de una campaña publicitaria y como la explicación que la propia marca utiliza para describir un problema que impacta directamente en su negocio.

El sexo también entró en la conversación económica

La campaña resulta llamativa justamente porque lleva una discusión sobre la intimidad al terreno del consumo. Durante años, hablar de una caída en las ventas de preservativos podía parecer simplemente un dato comercial.

Tulipán decidió darle otra vuelta: si vendemos menos preservativos, ¿será porque la gente tiene menos sexo?

La pregunta queda flotando, aunque el comunicado de la marca no permite establecer por sí solo que exista una caída generalizada de la actividad sexual en Argentina. De hecho, otros factores aparecen habitualmente en las discusiones sobre los cambios en la vida sexual contemporánea: estrés, cansancio, preocupaciones económicas, uso intensivo de dispositivos y redes sociales y nuevas formas de establecer vínculos.

Por eso, más que una explicación definitiva, la campaña abre una conversación. Una frase pensada para hacerse viral. Y ahí está probablemente el otro objetivo de Tulipán.

En lugar de una publicidad tradicional de preservativos —parejas atractivas, sensualidad, humor y el producto en primer plano— la marca eligió el formato de un comunicado institucional.

El tono serio contrasta con una frase deliberadamente vulgar y directa:“YA NO SABEMOS QUÉ HACER PARA QUE COJAN”. El resultado es una pieza que invita a compartir, comentar y discutir.

Y, sobre todo, consigue que una marca de preservativos vuelva a ocupar el centro de una conversación sobre sexo sin mostrar necesariamente sexo.

La contradicción final

Hay algo casi poético en la situación que plantea Tulipán. Una empresa lleva décadas intentando mejorar las condiciones para que las personas tengan encuentros sexuales más seguros y placenteros. Tiene preservativos. Tiene lubricantes.  Tiene juguetes.Tiene innovación. Pero hay una cosa que no puede poner dentro de una caja: las ganas. Y ese parece ser el verdadero mensaje detrás de la provocación.

Tulipán no dice que tenga la respuesta a por qué las personas tienen menos sexo. Lo que hace es poner el problema en escena —desde su propia perspectiva comercial— y convertirlo en una pregunta incómoda: ¿qué está pasando con nuestro deseo?

Mientras tanto, la empresa deja una última frase, también en tono de comunicado: “Nos vemos obligados a evaluar cómo seguir”. Y esta vez, al menos, parece que el problema no se soluciona con otro tamaño, otra textura o un nuevo sabor.

Matias D.
Matias D.
Diseñador gráfico neto. Amante de los video juegos y de las largas horas de caminata.

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