La cultura drag volvió a ocupar un lugar central en la agenda cultural española. El 15 de septiembre de 2026, el Teatro María Guerrero de Madrid fue escenario de “Drag: Cultura Orgullosa”, una gala organizada por la Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) con el apoyo del Ministerio de Cultura de España.
El encuentro tuvo un objetivo concreto: poner en valor el drag como expresión artística, cultural y social, reivindicando su presencia dentro de las artes escénicas y su aporte a la diversidad cultural.

Durante mucho tiempo, el imaginario alrededor del drag estuvo asociado principalmente a bares, discotecas y espacios nocturnos. La gala buscó ampliar esa mirada y presentar el drag también como una forma de creación artística.
La presidenta de FELGTBI+, Paula Iglesias, explicó que la iniciativa pretende visibilizar la variedad de expresiones que existen dentro del drag y destacar su capacidad para cuestionar estereotipos y representar diferentes experiencias de diversidad.
Para Sharonne, encargada de conducir la gala, uno de los reclamos centrales es que la cultura drag pueda ser reconocido como una profesión artística, sin quedar limitado a la idea de entretenimiento nocturno. La artista también destacó la importancia de mostrar diferentes cuerpos, estilos, territorios y formas de hacer drag.
“Drag: Cultura Orgullosa” reunió a artistas con recorridos y estilos diferentes. El espectáculo contó con la conducción de Sharonne y las actuaciones de Marcus Massalami, Las Fellini, Estrella Xtravaganza, Gad Yola, Psicosis Gonsales, Drag Sethlas, Marina y Hugáceo Crujiente.
La diversidad también estuvo presente en la procedencia de las artistas. Drag Sethlas, por ejemplo, puso el foco en la tradición drag de Canarias y en las particularidades que aportan los distintos territorios españoles a esta escena.
El objetivo no fue presentar una única manera de entender el drag, sino justamente mostrar que no existe una sola estética, cuerpo, edad, lenguaje o recorrido dentro de esta expresión artística.

Arte y memoria histórica
La reivindicación también tiene una dimensión histórica.
La cultura drag y el transformismo atravesaron décadas en las que distintas expresiones de género y sexualidad estuvieron condicionadas por la represión. Durante la dictadura franquista, normas como la Ley de Vagos y Maleantes y posteriormente la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social fueron utilizadas para perseguir a personas homosexuales y otras expresiones consideradas fuera de la norma. La reforma de 1978 eliminó de esta última legislación los supuestos relacionados con la homosexualidad.
Por eso, para algunas de las artistas participantes, el reconocimiento institucional actual también está relacionado con la memoria de quienes desarrollaron estas expresiones artísticas en contextos mucho más adversos.
El respaldo del Ministerio de Cultura
Uno de los aspectos más significativos de la iniciativa es precisamente el acompañamiento institucional. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, participó en la gala celebrada en el Teatro María Guerrero. Desde el Ministerio señalaron que el objetivo del encuentro era reconocer la cultura drag como una manifestación artística, cultural y social relevante en España.
Además, según declaraciones de Paula Iglesias recogidas por EFE, el compromiso institucional contempla avanzar conjuntamente en un protocolo de actuación relacionado con la cultura drag.
Esto abre una discusión que va más allá de una gala: qué lugar ocupan las artistas drag dentro del sistema cultural, cómo se reconoce su trabajo y qué herramientas pueden existir para acompañar profesionalmente al sector.




