El conflicto por la fecha de la Marcha del Orgullo sumó un capítulo inesperado. Después de que la Comisión Organizadora ratificara públicamente el 7 de noviembre y rechazara por carta el pedido de la Ciudad de trasladarla al 21, el propio jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, salió a decir que la historia es otra: aseguró que su gestión llegó a un acuerdo con la mayoría de las organizaciones para postergar la movilización “unos días”.
En diálogo con Radio Rivadavia, Macri sostuvo que su gabinete mantiene diálogo permanente “con todas las organizaciones” y que con la mayoría ya habrían acordado la postergación, en el marco de los preparativos por la visita del papa León XIV, prevista del 8 al 11 de noviembre. El funcionario recordó además que en 2025 fueron los propios organizadores quienes decidieron posponer la Marcha, por lo que, según su lectura, la fecha “no está escrita en piedra”.

Macri justificó el pedido apelando a la magnitud del evento papal: “la visita de un Papa es un hecho extraordinario, que ocurre cada 30 o 40 años en cualquier lugar”, señaló, y comparó la situación con otros eventos de gran escala que este año se reprograman en la Ciudad. También apuntó a un objetivo de largo plazo: dijo que desde que asumió busca una ciudad “donde pueda convivir la Marcha del Orgullo y la del Niño por Nacer”, y remarcó que Buenos Aires es “una ciudad de diversidad” donde, a su criterio, todos pueden hacer un esfuerzo para una “convivencia sana”.
La versión de Macri contrasta con lo que había trascendido hasta ahora: la carta pública de la Comisión Organizadora había sido categórica al ratificar el 7 de noviembre, cuestionando además que la visita papal recién comienza el 8, un día después de la fecha en danza, y que ni el Gobierno nacional ni el Vaticano habían pedido el cambio. Por el momento, no hay confirmación desde las organizaciones sobre el acuerdo que menciona el jefe de Gobierno porteño, por lo que la situación sigue abierta.
Habrá que esperar si en los próximos días la Comisión Organizadora confirma o desmiente la versión oficial, en una disputa que ya lleva varias idas y vueltas entre el Gobierno de la Ciudad y la comunidad LGBTIQ+.




