Bluetoothing: la peligrosa práctica de inyectarse sangre ajena que enciende las alarmas por el VIH

Fecha:

Hay una práctica de consumo de drogas que está inquietando a las autoridades sanitarias de varios países: el bluetoothing. Consiste en inyectarse la sangre de otra persona que consumió drogas poco antes, con la esperanza de sentir un segundo efecto y estirar una misma dosis entre varios consumidores. Según los especialistas, no solo rinde mucho menos de lo que sus participantes creen, sino que expone a quienes la hacen a infecciones graves, entre ellas el VIH.

La OMS la considera de “riesgo excepcionalmente alto” para la transmisión de VIH, hepatitis B y C, y para infecciones bacterianas severas. El mecanismo es directo: el VIH se transmite por contacto con sangre contaminada, y cuando se desconoce el estado de salud de quien la aporta, el riesgo es enorme. Brian Zanoni, profesor de Medicina de la Universidad de Emory que estudió el consumo de drogas inyectables en Sudáfrica, la calificó de práctica de altísimo riesgo. A eso se suma que la sangre incompatible puede provocar reacciones adversas graves.

El caso de Fiyi

El país donde más alarma generó es Fiyi, un archipiélago del Pacífico que enfrenta una de las epidemias de VIH de más rápido crecimiento del mundo. Hoy uno de cada 60 adultos vive con el virus, frente a uno de cada 167 hace cinco años. Las autoridades declararon una emergencia nacional, y los nuevos casos se concentran entre los 15 y los 34 años. En 2024, el Ministerio de Salud fijiano reconoció que el bluetoothing podía ser uno de los factores detrás del aumento de contagios, y como parte de la respuesta anunció medidas para facilitar el acceso a jeringas y agujas.

También se detectaron variantes de esta práctica en Lesoto, Zimbabue, Sudáfrica y Tanzania, donde se la conoce como flashblooding. En barrios marginales de Sudáfrica, algunos consumidores de nyaope, una mezcla de sustancias altamente adictiva, la usan para conseguir efecto. Las organizaciones de la zona señalan que influyen la pobreza, el encarecimiento de las drogas, la falta de material de inyección estéril y el miedo a la discriminación, que aleja a las personas de los servicios de salud.

Una práctica difícil de medir

Cuánto está extendido el bluetoothing es, por ahora, una incógnita. Una evaluación rápida de la OMS realizada en diciembre de 2025 entrevistó a 56 personas que se inyectan drogas: solo dos reconocieron haberlo hecho y cuatro dijeron haberlo presenciado. Aun así, las organizaciones comunitarias piden que se tome en serio. Kalesi Volatabu, directora de Drug Free Fiji, contó que vio a cinco o seis personas esperando recibir sangre de un mismo consumidor, algo que multiplica la exposición a infecciones. Sostienen además que el estigma hacia el consumo de drogas puede explicar por qué muchas personas no lo cuentan.

Eamonn Murphy, de ONUSIDA, advirtió que la práctica es mucho menos eficaz de lo que esperan quienes la hacen, porque la cantidad de droga que llega al segundo consumidor es mínima.

Qué importa saber

Las fuentes que consultamos ubican el bluetoothing en Oceanía y África, y no hay datos que lo vinculen con la Argentina ni con ninguna población específica. Lo que sí deja el caso es un recordatorio útil: el VIH se transmite por sangre, y compartir agujas o cualquier material de inyección es una vía de alto riesgo. Hacerse el test es la única forma de saber el estado serológico, y en la Argentina es gratuito en el sistema público de salud. Quienes consumen drogas inyectables y necesitan material estéril o acompañamiento pueden acercarse a los servicios de salud y a las organizaciones de reducción de daños, sin juicio.

Fabian S.
Fabian S.
CEO y fundador de cordobagay.com. Me interesa todo lo relacionado a recursos humanos, el turismo y el marketing digital. Soy Consultor de Social Media con experiencia en diversas plataformas de comunicación digital. Consultor / asesor en proyectos apuntados al segmento LGTBIQA+

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, ingrese su comentario!
Por favor, escriba aquí su nombre

Comparte este post!

Más para ver
no te lo pierdas