En los últimos meses, ha surgido una nueva expresión en el mundo de las citas: el “Shrekking”. Según especialistas, esta tendencia consiste en escoger intencionalmente parejas que se consideran menos atractivas físicamente, con la esperanza de encontrar en ellas una mejor personalidad o más bondad, evitando así el dolor emocional que puede generar el rechazo por belleza.

Originado del cuento amoroso de la película Shrek, donde el ogro Shrek y la princesa Fiona, dos personajes muy distintos, se enamoran a pesar de las apariencias, el término “Shrekking” refleja una estrategia de citas que va más allá de lo superficial —al menos en la intención— pero cuyo efecto puede resultar muy dañino.
Origen y motivaciones detrás del “Shrekking”
La idea proviene de evitar sentirse rechazado mientras se busca una conexión emocional, creyendo que quienes “no cumplen” cánones convencionales de belleza serán más amables, menos juzgadores.
Expertos señalan que esta práctica está basada en suposiciones falsas y puede generar sentimientos de culpa, de inferioridad o arrepentimiento en quien se considera el “menos atractivo”.
Riesgos y señales de alarma
Desequilibrio emocional: uno de los miembros puede sentirse que “está haciendo un favor” y quien “parece más atractivo” puede sentirse superior, lo cual genera dinámicas de inseguridad.
Falta de autenticidad: al elegir por este motivo, se corre el riesgo de no estar siendo uno mismo ni tampoco respetando al otro con total honestidad.
Señales a tener en cuenta: comentarios sobre la apariencia, evitar presentaciones en redes, amigos o familia, comunicación inconsistente, falta de compromiso emocional.

¿Qué hacer si creés que estás siendo “Shrekked”?
Comunicación clara: conversar con la otra persona sobre intenciones, cómo se sienten mutuamente, qué los atrajo, etc.
Protección de los límites personales: si algo no se siente bien, respetar tus emociones y establecer lo que estás dispuesto/a a aceptar.
Alejarse si es necesario: si la relación parece basarse en expectativas falsas o dinámicas desiguales, puede ser más sano cortar antes de que el daño emocional sea mayor.

