El fenómeno cordobés Parásitas llega este domingo 7 de diciembre al Quality con humor filoso, confesiones sin filtro y la energía desbordante de Luan, Coco y Lupe. Un trío que nació del streaming y que ahora lleva su caos organizado —o desorganizado, según a quién le preguntes— al escenario.
Esta vez hablamos con Coco, quien respondió con la simpatía, la espontaneidad y la cuota de delirio adorable que la caracteriza. Sí, el mismo Coco que puede perder las llaves, el hilo de una conversación o el celular… pero jamás pierde la risa.

Cuando le preguntamos qué cosas pueden decir arriba del escenario que no se animan a decir en la vida real sin ser cancelados, Coco fue clarísimo:
“Nosotros nos mostramos tal cual somos, con la esencia que nos caracteriza y sobre todo poniéndole diversión. Que de eso se trata… hacerle pasar a la gente un buen momento.”
Para Coco, Parásitas no es un espacio de “permitidos” sino de autenticidad. Lo que ves es lo que hay: humor, libertad y tres personalidades que no pretenden gustarle a todos… pero sí divertir a todos.
Sobre la química del grupo, cada uno tiene su propio bug interno. Y Coco lo asume sin vueltas… o con vueltas, porque suele olvidarse en el camino. “La mía es ser un colgado.” (risas)
Y sí, el público lo ama por eso: por su humor espontáneo, sus desvíos mentales encantadores y esa capacidad de reírse incluso de su propia falta de… continuidad.
En un contexto donde todo parece ofender, Parásitas apuesta a reírse de la vida, de lo queer, de lo social… sin maldad y sin solemnidad.
Coco lo resume a su estilo:
“El tomarse las cosas con humor te hace ver todo diferente.
No es la idea que alguien se sienta ofendido, pero si pasa que se pegue un baño y se tome el agua”
Refrescante, literal y metafórico. A su manera, Coco defiende la importancia del humor disidente: una herramienta para aflojar tensiones, para mirar la realidad desde otro ángulo y para reírse juntos… incluso cuando duele.
Parásitas llega al Quality listo para desplegar su universo: risas, caos, confesiones, momentos de brillo y otros de “¿Qué estaba diciendo?”. Pero si algo está claro es que Coco será la estrella colgada, entrañable y explosiva que enamora a la audiencia desde el primer minuto.
Una noche donde el humor queer se vuelve catarsis colectiva… y donde Coco, como siempre, promete hacerte reír, pensar y —con suerte— recordar por qué viniste.

