El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció una decisión histórica —y altamente polémica—: a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, las mujeres trans no podrán competir en la categoría femenina.
La nueva normativa establece que solo podrán participar mujeres “biológicas”, determinadas mediante una prueba genética del gen SRY, asociada al cromosoma Y.
¿Qué cambia exactamente?
- Se exigirá un test genético único en la carrera deportiva para definir elegibilidad.
- Quienes tengan cromosomas XY (incluidas muchas atletas trans y algunas intersex) quedarán fuera de la categoría femenina.
- Podrán competir en categorías masculinas, mixtas o abiertas, pero no en femeninas.
- La medida no afecta al deporte amateur o recreativo, solo al alto rendimiento olímpico.
El argumento del COI

La presidenta del organismo, Kirsty Coventry, defendió la decisión como una forma de garantizar: Equidad competitiva
Seguridad en el deporte
Integridad de la categoría femenina
Según el COI, incluso pequeñas diferencias físicas pueden definir una medalla olímpica.
Fuerte rechazo y debate abierto
La medida generó críticas inmediatas:
- Organizaciones LGBTQ+ y de derechos humanos la consideran discriminatoria y excluyente.
- Científicos cuestionan el uso del gen SRY como criterio único.
- Estudios recientes incluso señalan que no hay evidencia concluyente de ventajas deportivas tras la terapia hormonal.
Un giro histórico en el deporte
Este cambio rompe con la postura anterior del COI, que permitía la participación de atletas trans bajo ciertos límites hormonales desde 2015.
Ahora, el organismo adopta una línea mucho más restrictiva, en un contexto global donde el deporte se volvió uno de los campos más tensos en el debate sobre identidad de género.

