Córdoba tiene motivos para festejar. El equipo de hockey de Alakranas, el grupo deportivo y recreativo LGBT+ de la ciudad, se consagró campeón en el II Torneo de Banderas del Orgullo 2026, celebrado del 1 al 3 de mayo en Rosario. El primer puesto llegó en una competencia que reunió a deportistas de distintas provincias bajo una misma bandera: deporte, diversidad y orgullo.

Tres días en Rosario
El torneo abrió el viernes 1 de mayo con una ceremonia de inauguración en el Monumento Nacional a la Bandera, uno de los símbolos más reconocibles del país. Ese primer momento marcó el tono de todo lo que vendría: una energía colectiva donde la competencia y la identidad se mezclaron sin contradicción.
El sábado fue el día central. Las seis disciplinas del torneo —básquet, fútbol, hockey, natación, rugby y voley— se disputaron durante la jornada, y por la noche una fiesta de cierre reunió a todxs lxs participantes. El domingo quedó libre, para que cada quien eligiera cómo cerrar el fin de semana.
La propuesta fue abierta desde el inicio: las competencias estuvieron disponibles para deportistas de la comunidad LGBTIQNB+ y también para aliades que quisieran sumarse.
Alakranas, un espacio que ya tiene historia
Alakranas no es un equipo nuevo. Es un grupo con sede en Córdoba que desde hace tiempo construye espacios deportivos seguros para la comunidad disidente, con disciplinas como fútbol —tanto recreativo como competitivo—, básquet, voley y hockey. Su filosofía es clara: buena onda, participación sin importar el nivel previo y un lugar donde jugar sin tener que justificar quién sos.
El grupo ya había dejado su marca en competencias locales como la Copa Relámpagos. Esta vez, el reconocimiento llegó desde Rosario y con un título nacional en la mano.

El festejo es de toda la comunidad
En Córdoba, la noticia del campeonato corrió rápido. Y el festejo no fue solo de lxs jugadorxs: la comunidad LGBT+ de la ciudad hizo propio el logro de un equipo que representa algo más que un resultado deportivo. Alakranas es la prueba de que hay lugar para el deporte disidente, que se puede competir y ganar, y que el orgullo también se puede vivir en una cancha.
¡Felicitaciones, campeonxs!
Alakranas, un espacio que ya tiene historia
