Una noche en un bar gay de Taipei terminó con 51 clientes llevados por la policía para ser interrogados y el dueño del local detenido. El operativo ocurrió el sábado 3 de octubre en Commander D, un bar ubicado en Ximending, una de las zonas con mayor concentración de espacios LGBT+ de la capital de Taiwán.
La escena llamó la atención por un motivo particular: varios de los clientes estaban sin camisa.
La policía justificó el procedimiento con una investigación por posibles infracciones a las normas de “moral pública”. La legislación taiwanesa sanciona la exposición del cuerpo desnudo o determinadas conductas consideradas lascivas en lugares públicos o abiertos al público. Según las autoridades, durante el operativo encontraron indicios de conductas sexuales u obscenas, pero no pudieron establecer de inmediato quiénes estaban involucrados.
Uno de los hombres trasladados, identificado por su apellido como Wen, contó a Reuters que permaneció detenido durante más de seis horas. Dijo que se había sacado la remera poco antes de la llegada de los policías porque el lugar estaba lleno y hacía calor.
El operativo generó una protesta al día siguiente. Alrededor de un centenar de personas de la comunidad LGBT+ se concentraron frente a una dependencia policial para cuestionar el procedimiento y reclamar explicaciones. Diez organizaciones LGBT+ también denunciaron posibles irregularidades, entre ellas el uso excesivo de la fuerza, problemas con la presentación de la orden judicial y comentarios discriminatorios.

Un video complicó todavía más la situación
Durante el operativo se registró en video una situación que provocó especial rechazo. Un policía le preguntó a un cliente que estaba en silla de ruedas, mientras se encontraba en el baño, cómo las personas con discapacidad podían tener sexo allí.
El alcalde de Taipei, Chiang Wan-an, expresó su rechazo a las conductas inapropiadas de los agentes y aseguró que la ciudad debe garantizar el mismo trato y los mismos derechos para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad.
La propia policía anunció medidas disciplinarias contra agentes involucrados. Tras revisar las imágenes de las cámaras corporales, cuatro policías recibieron sanciones por utilizar lenguaje inapropiado, mientras que otros responsables del operativo también fueron disciplinados por fallas de supervisión.
Un episodio que ocurre en una ciudad con fuerte presencia LGBT+
El caso resulta especialmente llamativo porque ocurrió en Taipei, una ciudad que suele presentarse como uno de los principales destinos LGBT+ de Asia.
Taiwán fue el primer país asiático en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, en 2019. Taipei también organiza una de las celebraciones del Orgullo LGBT+ más grandes de Asia Oriental, que se realiza durante octubre.
La redada en Commander D fue, además, una de tres operaciones policiales realizadas esa misma jornada en bares gay de Ximen. La policía informó que ese día inspeccionó 15 locales de entretenimiento.
Por ahora, el episodio deja una pregunta incómoda para una ciudad que construyó buena parte de su identidad internacional alrededor de la diversidad: ¿hasta dónde puede llegar el control policial sobre lo que sucede dentro de un espacio LGBT+ privado abierto al público?
El caso sigue generando debate en Taiwán.

