Un episodio de transfobia se vivió en un restaurante de Palermo: “No nos vamos a silenciar”

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Barbie Di Rocco fue a festejar un cumpleaños. Eligió Xalapa, un restaurante de comida mexicana tradicional en Palermo Soho (El Salvador 4800), en Buenos Aires. Lo que vivió dentro del local esa noche del viernes no fue lo que esperaba.

Di Rocco es escritora, activista y oradora sobre identidad trans en educación sexual integral. Lleva publicados tres libros infantiles —Atigrado, Juana, la valiente y Ramona, la patona— que abordan el cambio de género, el cuidado de la salud y la discriminación desde una perspectiva accesible para las infancias. Esa noche, sin embargo, no estaba dando una charla ni presentando un libro. Estaba con amigas, festejando.

El baño como campo de batalla

Al intentar ingresar al baño de mujeres, una empleada de la cocina le salió al cruce. El mensaje fue directo: no podía usar ese baño. Que fuera al de hombres.

La situación escaló. La empleada comenzó a cuestionar la identidad de género de Barbie con frases que no dejaban margen para la ambigüedad: “Es lo correcto. Nadie te quiere ver lo que tú eres.”

La respuesta de Di Rocco fue igual de directa: “Mi DNI dice mujer. ¿En qué país vivís? Existe la Ley de Identidad de Género. ¿En qué país vivís?”

Cuando una de sus amigas intervino, la empleada no bajó el tono. Al contrario: “Estoy hablando con el o con ella o como se defina o autoperciba. Tengo mis criterios y tienen que aprender a respetarlos.” Después se retiró del local.

“Estamos hartas”

Barbie Di Rocco volcó lo que vivió en un posteo de Instagram que no tardó en circular. Sus palabras merecen ser leídas en su totalidad:

“Por suerte mucha gente del local se solidarizó. Se cometió un hecho transfóbico en el local, y estamos en el peor momento del mundo para ser personas trans. No nos vamos a esconder, no nos vamos a callar, no nos vamos a silenciar y no vamos a dejar de ir a ningún lado.”

 

“En un contexto donde no hay trabajo, ella decide arriesgar el suyo solo por vomitar odio contra nosotras, que estábamos festejando un cumpleaños en paz. En estos momentos hostiles que vivimos, donde una busca distenderse, pasarla bien, se peina y se arregla para ir a verse con sus amigas, y no somos capaces de tener una noche en paz. ¡Estamos hartas!”

La respuesta del restaurante

Xalapa se pronunció a través de sus redes sociales con un comunicado que reconoció lo ocurrido sin rodeos: “Anoche vivimos un hecho de discriminación desde un miembro del staff hacia una clienta. Desde Xalapa estamos tomando las medidas necesarias para afrontar la situación con la seriedad que merece. Nos comprometemos a seguir siendo el espacio seguro para todxs como lo somos hace 30 años.”

El contexto que no se puede ignorar

Lo que le pasó a Barbie Di Rocco no ocurrió en el vacío. Ocurrió en un momento en que los crímenes de odio contra personas trans van en aumento en Argentina, en que el debate sobre el baño —ese campo de batalla simbólico que la derecha global eligió como frente de guerra cultural— reapareció con fuerza en la agenda pública, y en que la Ley de Identidad de Género, una de las más avanzadas del mundo cuando fue sancionada en 2012, enfrenta un clima político que la erosiona desde afuera y desde adentro.

Una empleada de cocina que decide que sus criterios pesan más que una ley no es un caso aislado. Es el síntoma de algo más grande. Y Barbie Di Rocco, que lleva años escribiendo libros para que las infancias entiendan lo que ella vivió esa noche, lo sabe mejor que nadie.

 

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Matias D.
Matias D.
Diseñador gráfico neto. Amante de los video juegos y de las largas horas de caminata.

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