Orgullo en las calles: Córdoba exigió justicia y ley antidiscriminatoria

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El sábado 27 de junio, Córdoba marchó. No fue la multitud de noviembre del año pasado, con sus colores y su música de fondo. Fue otra cosa: más dura, más urgente. Una movilización convocada para el Día Internacional del Orgullo —la fecha original, la de Stonewall— con los nombres de las víctimas como bandera y un reclamo que lleva años sin respuesta: una ley antidiscriminatoria en la provincia.

Las calles del centro, en contramano
La concentración fue en Patio Olmos. Desde ahí, la columna avanzó en contramano por avenida General Paz hasta la intersección con La Tablada, bajo un sol invernal que no tiene nada que ver con el noviembre cordobés. Banderas, carteles, un camión que acompañó. El formato conocido, el tono distinto.

Desde la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (COMO) explicaron la elección de la fecha: “Hace más de 50 años, en Stonewall, nuestra comunidad dijo basta. Basta de persecución, de redadas, de vivir a escondidas”. Por primera vez, Córdoba se sumó a la convocatoria internacional del 28 de junio con una movilización propia el día anterior.

Los nombres que no se olvidan
El documento leído en el cierre nombró a cada víctima: Vica Monteros, Samuel Tobares, Daniela López, Micaela Arévalo, Fernanda Daniela Arias, Treinti, Axel Almeida, Micaela Valeria Benítez, Claudia “Caí” Gabriela Gómez, Pamela, Roxana, Andrea. Y pidió reparación para Sofía.

Las cifras que acompañaron esos nombres son difíciles de sostener: 227 ataques recientes, 80 muertes, un crimen de odio cada 38 horas a nivel nacional. El manifiesto trazó una línea directa entre los discursos promovidos por el presidente Javier Milei en el Foro de Davos, el clima instalado desde la movilización del 1 de febrero del año pasado, y lo que pasa después en las calles. El suicidio de la docente trans Daniela López, asfixiada por la precarización. El asesinato de Vica Monteros por un agresor que actuó en el marco de esa validación. El crimen de Samuel Tobares, golpeado hasta la muerte, con la policía señalada como cómplice.

Pía Ávila, de ATTTA, fue directa en conferencia de prensa: “No queremos más víctimas de odio, no queremos más asesinatos, no queremos más abandono del Estado”.

Los reclamos concretos
Tres ejes sostuvo la marcha. La sanción de una ley antidiscriminatoria provincial que prevenga, sancione y repare los actos de discriminación —una norma que la comunidad viene pidiendo hace años y que la Legislatura sigue sin votar—. La aplicación efectiva de la Educación Sexual Integral en todas las escuelas del país. Y justicia real, no solo simbólica, por cada una de las víctimas nombradas.
Los amigos y el entorno de Vica Monteros estuvieron en el cierre del acto, con carteles que exigían el fin de la impunidad y que la justicia reconozca quién es responsable de cada muerte.

Una generación que no olvida y que no se va
La movilización estuvo sostenida, en buena medida, por quienes tienen memoria larga. Una generación que vivió la persecución institucional y que sabe lo que cuesta cada derecho conquistado. El documento que se leyó al final lo dijo sin vueltas: “No pedimos permiso para existir: reivindicamos cada vida en cada bandera. No vamos a parar hasta que la justicia sea nuestra bandera principal y este suelo se transforme en un refugio donde quepa toda la vida”.

Fabian S.
Fabian S.
CEO y fundador de cordobagay.com. Me interesa todo lo relacionado a recursos humanos, el turismo y el marketing digital. Soy Consultor de Social Media con experiencia en diversas plataformas de comunicación digital. Consultor / asesor en proyectos apuntados al segmento LGTBIQA+

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