La Corte de Constitucionalidad de Guatemala rechazó una acción legal que buscaba el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo género, manteniendo vigente el artículo 78 del Código Civil, que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
Con esta decisión, emitida en julio de 2026, el máximo tribunal del país confirmó que la legislación guatemalteca no sufrirá modificaciones en este aspecto, por lo que las parejas del mismo género continúan sin poder acceder al matrimonio civil ni a los derechos y beneficios legales asociados a esa institución.

La acción fue presentada por la Asociación Lambda
La demanda había sido impulsada por la Asociación Lambda, organización que promovía el reconocimiento legal de las parejas del mismo género mediante un control de constitucionalidad.
Sin embargo, la Corte rechazó la acción y dejó sin cambios el marco normativo vigente, cerrando por el momento esta vía judicial para el reconocimiento del matrimonio igualitario en Guatemala.
Un debate que sigue abierto
El fallo volvió a poner en evidencia las diferentes posturas existentes en el país.
Quienes respaldan la decisión sostienen que mantener la definición actual del matrimonio preserva el modelo de familia reconocido por la legislación guatemalteca y responde a valores y principios que consideran fundamentales para la sociedad.
Por su parte, organizaciones de derechos humanos y colectivos LGBT+ sostienen que la exclusión de las parejas del mismo género del matrimonio civil implica una diferencia de trato ante la ley y continúan impulsando cambios que permitan el reconocimiento legal de estas uniones.
Guatemala sigue sin reconocer el matrimonio entre personas del mismo género
Con este fallo, Guatemala permanece entre los países de América Latina que no reconocen el matrimonio igualitario a nivel nacional.
Mientras varios países de la región han ampliado el acceso al matrimonio civil para parejas del mismo género mediante decisiones judiciales o reformas legislativas, en Guatemala el debate continúa abierto y, por ahora, sin cambios en el marco jurídico.

