El Parlamento de Hungría aprobó una reforma que elimina gran parte de las disposiciones anti-LGBT incorporadas en 2021 a la denominada ley de protección infantil, durante el gobierno del entonces primer ministro Viktor Orbán. La iniciativa fue respaldada por 139 legisladores y rechazada por 51.
La normativa modificada prohibía la “representación o promoción” de la homosexualidad y la diversidad de género en contenidos accesibles para menores. En la práctica, la medida afectaba a libros, programas de televisión, materiales educativos y otras expresiones vinculadas con la comunidad LGBT.
La reforma reemplaza esas restricciones por una protección general frente a contenidos que puedan perjudicar gravemente el desarrollo físico, intelectual, emocional o moral de niños, niñas y adolescentes. Se mantiene la prohibición de materiales sexualmente explícitos o violentos, pero se eliminan las referencias que estigmatizaban específicamente a las personas LGBT.

Un cambio impulsado por el nuevo gobierno
La modificación fue promovida por el gobierno del primer ministro Péter Magyar, cuya fuerza política, Tisza, cuenta con una mayoría de dos tercios en el Parlamento. Magyar llegó al poder tras derrotar a Orbán en las elecciones de abril y prometió desarmar parte de la estructura legal construida durante los años anteriores.
La reforma representa el primer retroceso significativo de las políticas anti-LGBT aprobadas durante la gestión de Orbán. El partido Fidesz, del ex primer ministro, votó en contra y sostuvo que el nuevo gobierno está debilitando la protección de la infancia bajo presión de la Unión Europea.
El cambio también se produce después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea determinara, en abril de este año, que la legislación húngara vulneraba los valores y las normas comunitarias al estigmatizar y marginar a las personas LGBT.
Organizaciones LGBT valoran el avance, pero piden más medidas
La organización húngara Háttér Society calificó la reforma como “un paso adelante importante y positivo”. Sin embargo, sus representantes señalaron que el proyecto es incompleto y reclamaron nuevas modificaciones para garantizar plenamente los derechos de las personas LGBT.
Entre las normas que todavía permanecen vigentes se encuentran las restricciones al reconocimiento legal de la identidad de género de las personas trans, las limitaciones a la adopción por parte de parejas del mismo sexo y disposiciones constitucionales que definen a la familia y el matrimonio desde una perspectiva exclusivamente heterosexual.
También continúan las restricciones al derecho de reunión que fueron utilizadas para prohibir las marchas del Orgullo durante el gobierno de Orbán. Por ese motivo, las organizaciones de derechos humanos consideran que la derogación de las disposiciones anti-LGBT constituye un avance relevante, pero no el fin de la discriminación legal en Hungría.
Para las organizaciones del colectivo, el desafío ahora será transformar este primer cambio legislativo en una revisión más amplia de las normas que todavía afectan a las personas LGBT y a las familias diversas en el país.

