El Parlamento de Senegal aprobó una polémica reforma legal que endurece las penas por relaciones entre personas del mismo sexo, elevando las condenas a entre cinco y diez años de prisión.
La nueva legislación modifica el artículo 319 del Código Penal, que hasta ahora castigaba estos actos con penas de uno a cinco años de cárcel. Con la reforma, el castigo máximo se duplica y también aumentan las multas económicas.
La medida fue aprobada por 135 diputados, sin votos en contra y con tres abstenciones, tras una iniciativa impulsada por el gobierno liderado por el presidente Bassirou Diomaye Faye y el primer ministro Ousmane Sonko.
Además de endurecer las penas por relaciones homosexuales, la ley también incluye sanciones contra quienes promuevan o financien actividades vinculadas a la comunidad LGBTQ+, ampliando así el alcance de la persecución legal.
Crece la preocupación por los derechos LGBTQ+
Organizaciones de derechos humanos y agencias internacionales expresaron preocupación por la reforma, señalando que podría agravar la persecución y el estigma contra personas LGBTQ+ en el país.
Actualmente, más de 30 países africanos criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, y en algunos casos incluso contemplan penas mucho más severas.
En Senegal, donde la homosexualidad ya era ilegal desde hace décadas, la nueva norma refuerza un clima social cada vez más hostil hacia la diversidad sexual, según denuncian activistas y organizaciones internacionales.

